¿Los animales cuentan?
Enero 22, 2007
El Viernes 19- 01- 06, acudimos con Javier del Pino (profesor de Ciencias de la Naturaleza I) al Museo de la Ciencia de Valladolid. En una de las salas, había una frase muy curiosa:
Los gusanos no saben contar, pero no se deprimen por eso.
Pues bien, en principio la frase me pareció graciosa, pero estuve leyendo la entrada del blog de Marina, la cuál trata sobre porqué las abejas escojen los hexágonos para almacenar la miel, si son más difíciles de construir.
Entonces empecé a pensar en los animales y las matemáticas, y se me ocurrió hacer una entrada acerca de como cuentan los animales, si es que lo hacen, y encontré un artículo muy interesante sobre un experimento realizado por Andreas Nieder y sus colaboradores del Massachusetts Institute of Technology (MIT) de Boston, que han enseñado a unos macacos a contar hasta cinco.
El artículo es el siguiente:

La ciencia acaba de darnos una nueva lección de humildad. A pesar de que el pensamiento matemático siempre se ha considerado una capacidad intelectual compleja que únicamente poseen esos bípedos parlantes que se autodenominan animales sabios (homo sapiens), un equipo de investigadores acaba de demostrar que los monos también saben un poco de aritmética.
En un extraordinario experimento que sin duda hubiera hecho llorar de emoción a Charles Darwin, Andreas Nieder y sus colaboradores del Massachusetts Institute of Technology (MIT) de Boston han enseñado a unos macacos a contar hasta cinco.
No es la primera vez que se logra enseñar a primates a realizar operaciones numéricas sencillas, ya que en el pasado otros estudios habían comprobado que nuestros parientes más cercanos en el árbol de la evolución poseen algunas habilidades matemáticas rudimentarias. Sin embargo, este experimento, publicado hoy en la revista Science, es especialmente significativo y novedoso, ya que los científicos del MIT han conseguido desentrañar las claves cerebrales que explican el origen de la aritmética entre nuestros antepasados más cercanos.
Inicialmente, Nieder y sus colegas enseñaron a sus macacos a identificar el número de puntos (del 1 al 5) que aparecían en la pantalla de un ordenador. Los científicos les mostraban dos pantallas sucesivas con dos cantidades: por ejemplo, una pantalla que mostraba tres puntos, seguida de una pantalla que mostraba dos. Para demostrar que habían aprendido a contar, los monos tenían que soltar una palanca si las dos pantallas mostraban cantidades idénticas, o mantenerla quieta si mostraban cantidades distintas. Y cada vez que hacían bien estos deberes de matemáticas, sus profes les recompensaban con un sabroso pedacito de plátano.
Pienso que es un artículo muy curioso. Quizás el pensamiento matemático se considere demasiado complejo, pero seguro que casi nadie se había planteado el hecho de que los animales pudieran contar, o tuvieran su forma particular de hacerlo.
Cuerpos redondos en la vida cotidiana
Enero 22, 2007
Cuando un padre va con su hijo por la calle, al pasar por una zona en obras, el padre siempre le dirá al niño: “mira hijo, aquí tienes un cono” y no, “mira, aquí tienes un cuerpo redondo”.
O si juegan juntos al fútbol, el niño sólo sabrá decir que el objeto que utilizan es un balón, pero no lo definirá como un cuerpo redondo, una esfera.
Desde pequeños, los padres deberían familiarizar a sus hijos con la geometría, con este tipo de conceptos, que al fin y al cabo no son tan complicados.
Numerosos cuerpos redondos nos rodean cada día, y si los propios padres o tutores de los niños les enseñaran que un cono abarca mucho más que esa simple palabra, o que un balón de fútbol no es sólo un simple objeto con el que poder jugar, si no que se puede aprender mucho más de él, considero que facilitaría mucho, posteriormente, la labor de los profesores en los colegios, cuando tengan que enseñar geometría a los alumnos.
¿Qué os parece?
¿Pensaís que sería demasiado aburrido o complicado hablar en esos términos a los niños pequeños?
¿Realmente les ayudaría a comprender mejor la geometría cuando llegaran a primaria?
Ánimo y escribir vuestras opiniones